Los diez mil ochocientos del Atlético

Algunos piensan en dos partidos, otros en tres horas, o en poco más de ciento ochenta minutos, incluso hay quienes prefieren contar los cerca de diez mil ochocientos segundos restantes de competición. Lo único que es cierto, es que al Atlético le faltan cuatro puntos, de seis posibles, para volver a ser campeón de Liga. Y es que, cerca de dieciocho años después, el equipo del Manzanares puede volver a conquistar este título.

El Atlético ha superado distintas fases a lo largo de esta temporada. El desenlace de la última hacía prever una nueva acompañada de éxitos deportivos, pero lo logrado por el conjunto dirigido por el técnico argentino Simeone supone un hito inesperado para la afición madrileña. Poco a poco, o como diría el argentino, «partido a partido» hemos podido ver la evolución de una plantilla que no hace tanto perdía contra un equipo de 2ª B. Cholo Simeone llegó un 23 de diciembre de 2011 un club al borde del descenso, como la última bala de un revolver que prometía no volver a disparar.

El porteño llegó a la que fuera su casa optimizando las palabras y plasmando su capacidad en hechos. El físico, la mentalidad y la responsabilidad forman el triángulo que ha posibilitado dirigir a un equipo unido y competitivo. Líder en Liga, finalista en la máxima competición europea y semifinalista de Copa tras dejar el primer título posible de la temporada frente al Barcelona en agosto de 2013. El técnico y su segundo, Germán Burgos, han contribuido a la historia del Atlético tanto en su etapa de jugadores como en la actual.

Empezando por el final, ambos han aunado esfuerzos para lograr la victoria en el final de Copa disputado en el Bernabéu contra el Real Madrid. El único título de la pasada temporada supo a los atléticos como el mayor de los premios posibles, tras catorce años sin conocer la victoria frente al eterno rival. El tercer título de Cholo, está acompañado por una Europa League, conquistada en 2012 en Bucarest, frente al Athletic de Bilbao y una Supercopa de Europa, tras vencer por cuatro goles a uno al Chelsea, campeón de la Champions League. El mérito de este plantel, más allá de los éxitos deportivos pese a las salidas de sus grandes estrellas, reside en el retorno.

El retorno al lugar histórico de un equipo que hace quince días cumplía ciento once años de vida, junto con el retorno de la ilusión como estado de ánimo en los aledaños del Vicente Calderón.Cuarenta años después, tras desafiar temporadas en la zona baja de la clasificación, tras jugar con el ulterior de un club arrebatado de las manos de sus socios, el Atlético vuelve ser importante.

El próximo domingo, el Atlético se enfrenta a un Málaga que aún desconoce si será equipo de segunda. Lo hace tras perder en el Ciudad de Valencia frente a un Levante crecido por las circunstancias y que contó con un gol al minuto siete en propia meta por parte del lateral izquierdo Filipe Luis. Los madrileños cuentan con 88 puntos, tres más que el Barcelona y cuatro más que el Real Madrid.

La última visita, que será en el Camp Nou, seguramente decida el porvenir del Atleti. Mientras que la final de Lisboa, el 24 de mayo, puede configurarse como la glorificación de un equipo que incomoda, molesta e incordia. El equipo del pueblo, como le gusta oír al Cholo, luchando contra los titanes del fútbol moderno. Las dudas pueden acechar, pero «quien no crea, que no venga». El Atlético puede perder, es probable que no consigan alguno de los títulos que disputa, incluso puede dejar escapar los dos. Pero lo de este Atleti, no es normal.

Animad como nunca y creed como siempre. El domingo el Calderón espera a su equipo, aquel que parece salido de una canción de Joaquín Sabina. Esta vez sí, esta vez se juegan en el derbi la pelvis. Este domingo el Calderón debe ser él, más que nunca. «El Calderón no duerme, el Calderón descansa», decía Diego Pablo en la última entrevista realizada, desde el banquillo de la ribera.


 

Hasta ahora no han podido con nosotros. No han podido los medios, no han podido los otros. El resultado puede ser desfavorable y puede que tiremos a la basura el esfuerzo del año, pero la alegría de una temporada liderando la tabla, nunca se irá de nosotros. Obvio es que sería una lástima despedirnos así, además de injusto. Pero, los atléticos ya hemos ganado.

Costa y Simeone se funden en un abrazo en Stamford Bridge
Costa y Simeone se funden en un abrazo | Club Atlético de Madrid
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s